El parapente consiste en una aeronave ligera y flexible de velocidad lenta, que permite el despegue a pie desde la ladera de una montaña (parecido a un paracaídas). El origen del parapente se inició con los montañeros, que querían bajar las cimas que habían ascendido de forma rápida, volando. El vuelo en parapente, se basa, como en todas las modalidades de vuelo libre, en aprovechar las corrientes térmicas. Éstas se producen al calentarse las masas de aire más próximas al suelo, que al dilatarse y resultar más ligeras que el aire circundante, ascienden. Es el mismo principio utilizado para ascender en un globo aerostático, al calentar su masa de aire interior. Esta ascensión de aire caliente llamada térmica es el motor utilizado por todas las aeronaves planeadoras sin motor. Iniciarse en el parapente es muy fácil. Una de las modalidades existentes es el vuelo biplaza, que consiste en una pequeña adaptación y un parapente más grande. Esto posibilita que 2 personas (instructor y pasajero) puedan volar juntos con fines instructivos y/o lúdicos. La sierra del Montsec, por su orientación (Sur), longitud (más de 40 km.) y orografía (pendientes bien inclinadas de roca) parece diseñada por el dios Eolo para la práctica del vuelo libre por sus excelentes condiciones térmicas. Actualmente hay varias escuelas de parapente y se organizan campeonatos de ala delta y parapente.
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